domingo, 2 de julio de 2017

La inadmisión de la solicitud de un procedimiento de habeas corpus puede vulnerar el derecho fundamental a la libertad

En el comentario de esta semana vamos a abordar una sentencia no tan moderna como las anteriores que hemos tratados, pero que gana en ilustrativa lo que puede achacársele de antigua. Nos referimos a la STC 12/2014, de 27 de enero, y fue dictada resolviendo un recurso de amparo interpuesto por el Ministerio Fiscal en relación a un procedimiento de habeas corpus.

Aunque todos lo conocerán, no puede dejarse de indicar que el procedimiento de habeas corpus está reconocido en el artículo 17.4 de la Constitución Española, se encuentra regulado por la Ley Orgánica 6/1984, de 24 de mayo, y sirve para que el juez pueda controlar la legalidad de cualquier detención que haya sido practicada (pero no para decidir sobre la inocencia o culpabilidad del detenido).

Muy brevemente, los antecedentes de hecho que motivaron el dictamen de la STC 12/2014 fueron los siguientes:
El día 19 de marzo de 2013, D. Aníbal se encontraba detenido en las dependencias de la Guardia Civil, cuando sobre las 16:15 horas solicitó el inicio de un procedimiento habeas corpus. El motivo que indicó a los agentes era “que no ha hecho nada para estar detenido”.

Recibida la solicitud en el juzgado, el juez convocó al Ministerio Fiscal y a la defensa a una comparecencia previa a la decisión sobre la admisión o inadmisión de la solicitud de habeas corpus. A este respecto, debe indicarse que, de acuerdo con el artículo 1 de la Ley Orgánica 6/1984, se consideran personas ilegalmente detenidas a) Las que lo fueren por una autoridad, agente de la misma, funcionario público o particular, sin que concurran los supuestos legales, o sin haberse cumplido las formalidades prevenidas y requisitos exigidos por las Leyes b) Las que estén ilícitamente internadas en cualquier establecimiento o lugar c) Las que lo estuvieran por plazo superior al señalado en las Leyes, si transcurrido el mismo, no fuesen puestas en libertad o entregadas al Juez más próximo al lugar de la detención; d) Las privadas de libertad a quienes no les sean respetados los derechos que la Constitución y las Leyes Procesales garantizan a toda persona detenida. Más importante aún es que los requisitos de la solicitud de habeas corpus vienen definidos en el artículo 4, y son los siguientes: a) El nombre y circunstancias personales del solicitante y de la persona para la que se solicita el amparo judicial regulado en esta Ley; b) El lugar en que se halle el privado de libertad, autoridad o persona, bajo cuya custodia se encuentre, si fueren conocidos, y todas aquellas otras circunstancias que pudieran resultar relevantes; c) El motivo concreto por el que se solicita el «Habeas Corpus».

Pues bien, el Ministerio Fiscal interesó en la comparecencia que se admitiera a trámite la solicitud de habeas corpus, pues entendía que al alegar “que no ha hecho nada para estar detenido” D. Aníbal estaba satisfaciendo suficientemente el apartado c) del artículo 4, y ello con independencia de que posteriormente se decidiera estimar o desestimar su pretensión, al comprobar si concurría alguno de los supuestos del artículo 1.

Sin embargo, el juez denegó a limine la incoación del procedimiento indicando que “examinada la solicitud formulada, resulta que el presente supuesto no puede encuadrarse en ninguno de los apartados del citado artículo 1 […] Ello es así porque el detenido se limita a indicar que no ha hecho nada. Sin embargo, la figura del habeas corpus no está prevista para entrar a examinar el fondo del asunto, es decir la culpabilidad o inocencia del detenido.” Contra esa decisión, el Ministerio Fiscal interpuso incidente excepcional de nulidad de actuaciones, que fue desestimado por las mismas razones. Tras ello, el Ministerio Fiscal, que no se dejó hacer, interpuso demanda de amparo ante el Tribunal Constitucional, fundada en la vulneración del derecho fundamental a la libertad, contra el auto que desestimaba su incidente excepcional de nulidad de actuaciones y contra el auto que inadmitía a trámite la solicitud de habeas corpus.

El Tribunal Constitucional, al resolver la demanda de amparo, recordó que el procedimiento de habeas corpus: 1) Es un procedimiento que, aun ágil, sencillo y de cognición limitada, no puede verse reducido en su calidad o intensidad, por lo que es necesario que el control judicial de las privaciones de libertad que se realicen a su amparo sea plenamente efectivo. De lo contrario la actividad judicial no sería un verdadero control, sino un mero expediente ritual o de carácter simbólico, lo cual, a su vez, implicaría un menoscabo en la eficacia de los derechos fundamentales y, en concreto, de la libertad (entre otras, SSTC 93/2006, de 27 de marzo, FJ 3 y 165/2007, de 2 de julio, FJ 4); y 2) tiene como esencia que el Juez compruebe personalmente la situación de la persona que pida el control judicial, siempre que se encuentre efectivamente detenida, es decir, ‘haber el cuerpo’ de quien se encuentre detenido para ofrecerle una oportunidad de hacerse oír, y ofrecer las alegaciones y pruebas (STC 37/2008, de 25 de febrero, FJ 3).

Y, desde esas dos notas anteriores, el Tribunal Constitucional concluye que, aun cuando la Ley Orgánica 6/1984 permite inadmitir de plano la solicitud de un procedimiento de habeas corpus, esa eventual resolución denegatoria solamente tendrá legitimidad constitucional solamente cuando se trate de supuestos en los que la solicitud no reúna los requisitos exigidos por el artículo 4 (que hemos transcrito más arriba), y no cuando, adelantando el juicio sobre la pretensión, se concluya la inexistencia de ninguno de los supuestos del artículo 1. En fin, lo que viene a decir el Tribunal Constitucional es que no puede fundarse la inadmisión de la solicitud de habeas corpus en que el solicitante no se encuentre privado ilegalmente de su libertad (según lo dispuesto en el artículo 1), porque ese es el enjuiciamiento que debe realizarse después de admitir la solicitud.

Pero si creían que con lo anterior estaba claro que el juez obró mal al decidir inadmitir la solicitud de habeas corpus, es que han pasado por alto una cuestión: ¿la expresión “que no he hecho nada para estar detenido” satisface el requisito del artículo 4.c (exponer el motivo concreto por el que se solicita el procedimiento de habeas corpus)? Pues bien, el Tribunal Constitucional concluye que alegar no haber hecho nada para estar detenido manifiesta, cuanto menos, la convicción del solicitante de que la detención se había realizado al margen de los casos normativamente previstos, lo que equivale a tanto como alegar el apartado a) del artículo 1.

Ello, en fin, determina que la solicitud estuviera correctamente planteada, y que el Tribunal Constitucional estime la demanda de amparo del Ministerio Fiscal, declarando la nulidad del auto de inadmisión de la solicitud de habeas corpus por vulnerar el derecho a la libertad personal.
sevilla, ciudad, derecho, detencion, penal

3 comentarios:

  1. Lo que no entiendo es por qué el Ministerio fiscal vela por el "habeas corpus" del detenido... Si eres tan amable de explicar. Gracias de antemano.

    ResponderEliminar
  2. Hola, muchas gracias por su comentario.
    Contrariamente a lo que pueda parecer a primera vista, el Ministerio Fiscal no se dedica solamente a "acusar" en procedimientos penales. Sus funciones son defender la legalidad, los derechos fundamentales y el interés público tutelado por la ley. Además, también debe defender la independencia de los tribunales y procurar que estos satisfagan el interés social con su práctica diaria.
    En este caso en concreto, el Ministerio Fiscal, aunque cumplía las tres primeras funciones que he mencionado, en especial estaba defendido el derecho fundamental a la libertad del detenido.
    Saludos

    ResponderEliminar