jueves, 15 de junio de 2017

Una notificación edictal vulnera el derecho a no sufrir indefensión


En la STC 50/2017, de 08 de mayo de 2017, el Tribunal Constitucional ha recordado el contenido del derecho fundamental a la tutela judicial efectiva en lo que se refiere a las notificaciones realizadas mediante edictos, especialmente cuando se refieren a los emplazamientos de las partes.

Para ello, el tribunal se ha referido directamente a su STC 6/2017, de 16 de enero, FJ 3, en la que indicaba que  “el derecho a la tutela judicial efectiva sin indefensión garantiza a todos los que puedan resultar afectados por la decisión que se dicte en un proceso judicial el derecho a conocer su existencia, a fin de que tengan la posibilidad de intervenir en él, ser oídos, y ejercer la defensa de sus derechos e intereses legítimos”, de manera que “la falta o deficiente realización del emplazamiento a quien ha de ser o puede ser parte en el proceso coloca al interesado en una situación de indefensión, lo que vulnera el referido derecho fundamental (SSTC 219/1999, de 29 de noviembre, FJ 2, y 128/2000, de 16 de mayo, FJ 5). Ello implica que el órgano judicial tiene no sólo el deber de velar por la correcta ejecución de los actos de comunicación procesal, sino también el de asegurarse de que dichos actos sirven a su propósito de garantizar que la parte sea oída en el proceso. Ello comporta, en lo posible, la exigencia del emplazamiento personal de los afectados y, desde otra perspectiva, la limitación del empleo de la notificación edictal a aquellos supuestos en los que no conste el domicilio de quien haya de ser emplazado o bien se ignore su paradero”.
Desde ahí, en el FJ 3 de la sentencia objeto de esta entrada recuerda que son dos las consecuencias fundamentales de esa doctrina:

"a) Cuando del examen de los autos o de la documentación aportada por las partes se deduzca la existencia de un domicilio que haga factible practicar de forma personal los actos de comunicación procesal con el demandado, el órgano judicial, aunque no se trate del domicilio indicado por el actor en su demanda, deberá intentar llevar a cabo dicha notificación en él, antes de acudir a la vía de los edictos (SSTC 181/2015, de 7 de septiembre, FJ 3; 150/2016, de 19 de septiembre, FJ 2; 151/2016, de 19 de septiembre, FJ 2; 5/2017, de 16 de enero, FJ 3, y 6/2017, de 16 de enero, FJ 3). 

b) el órgano judicial ha de extremar las gestiones en la averiguación del paradero de sus destinatarios por los medios normales a su alcance, de manera que el acuerdo o resolución judicial que lleve a tener a la parte en un proceso como persona en ignorado paradero debe fundarse en criterios de razonabilidad que conduzcan a la certeza, o cuando menos a una convicción razonable, de la inutilidad de los medios normales de citación (por todas, SSTC 61/2010, de 18 de octubre, FJ 2; 197/2013, de 12 de diciembre, FJ 2, y 180/2015, de 7 de septiembre, FJ 4)."

Esa obligación ha sido mantenida por el Tribunal Constitucional incluso en los supuestos en los que el domicilio del demandado se encontraba en el extranjero tanto en los casos en que el órgano judicial no había practicado el emplazamiento de aquél en el domicilio situado fuera del territorio nacional, que constaba en las actuaciones, (SSTC 6/2017, de 16 de enero; 150/2016 y 151/2016, de 19 de septiembre, y 268/2000, de 13 de noviembre), como en aquellos otros en que el demandado había sido emplazado por edictos, sin haber agotado el juez previamente los instrumentos de búsqueda a su alcance (STC 143/1998, de 30 de junio).

Sin embargo, también recuerda el tribunal que dicha obligación “no hace recaer sobre el juez el deber de desplegar una desmedida labor investigadora, pues ello llevaría más bien a la indebida restricción de los derechos de defensa y a no padecer dilaciones indebidas de los restantes personados en el proceso (STC 219/1999, de 29 de noviembre, FJ 2 y las que en ella se citan; 136/2014, de 8 de septiembre, FJ 2, y 15/2016, de 1 de febrero, FJ 2). Por el contrario, sí exige el empleo de cuantos medios obren al alcance del órgano judicial, de suerte que a la vista de los ordenados quepa cabalmente concluir que se han agotado las posibilidades de localización y, por tanto, de notificación personal al demandado. No otra es la consecuencia lógica del carácter excepcional y subsidiario de la notificación edictal, establecido en reiteradas Sentencias de este Tribunal (SSTC 106/2006, de 3 de abril, FJ 2; 76/2006, de 13 de marzo, FJ 3, y 90/2003, de 19 de mayo, FJ 2, entre otras muchas).”

En el caso de la STC 50/2017, de 08 de mayo de 2017, el demandante de amparo fue demandado en reclamación de una cantidad relacionada con una vivienda de su propiedad. Después de intentar notificarle, sin resultado, la demanda tanto en el domicilio señalado por la parte actora como en el que figuraba en la base de datos del Cuerpo Nacional de Policía, fue notificado por edictos y declarado en rebeldía el día 15/04/2013. El procedimiento se desarrolló inaudita parte y la demanda fue íntegramente estimada.

En su demanda de amparo, el demandante denunciaba que su domicilio actual podría haberse comprobado tanto con una simple búsqueda en internet (era el presidente de un importante club de fútbol francés, en cuya sede podría haberse practicado la notificación) como comprobando sus datos personales contenidos en la escritura de compraventa de la vivienda sobre la que versaba la demanda.

El Tribunal Constitucional, aplicando la doctrina que hemos referido al principio de esta entrada, entendió que el órgano judicial no había satisfecho la obligación de “agotar todas las posibilidades de localización” del demandado y, por tanto, estima el recurso de amparo y declara la nulidad de todo lo actuado con posterioridad a la declaración de rebeldía.


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3 comentarios:

  1. Por una vez, y esperando que sirva de precedente, actúa el TC con el raciocinio y la lógica que cualquier ciudadano espera de un tribunal, no importa su índole o jerarquía. Manda webos que hasta que no haya llegado al TC ningún juez haya velado por derecho tan lógico y evidente. Luego, que no se quejen.
    Gracias por acercar.
    Un saludo.

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  2. Muy interesante la información. Gracias por explicar y compartir.

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